Portada visual de nuestra historia
Nuestra familia, origen de DIAELE

DIAELE nace de algo que vivimos en nuestro propio hogar por el deseo de acompañar a nuestra hija mayor en uno de esos pequeños grandes pasos de la infancia y convertirlo en un recuerdo bonito para toda la familia. No buscábamos hacerlo perfecto. Solo queríamos hacerlo con cariño, calma y respetando su momento.

Una historia real Diana y Elena Hecho con cariño en Cáceres
Así empezó todo

Nuestra historia

DIAELE nace de una experiencia real vivida en familia: la despedida del chupete de nuestra hija mayor.

El comienzo

Todo empezó con nuestra hija mayor

Como para muchos niños, el chupete formó parte de su día a día durante mucho tiempo. La ayudaba a dormir, a calmarse y a sentirse segura en determinados momentos.

Para ella no era simplemente un objeto. Era una rutina conocida, una forma de consuelo y algo a lo que tenía mucho apego. Pero empezamos a notar que sus dientes no iban como debían y su paladar empezaba a estrecharse, entonces comprendimos que había llegado el momento de decir adiós a el chupete.

Y sabíamos que no sería tan sencillo como guardarlo y no volver a hablar de él.

Como padres

Queríamos hacerlo especial

Nos preocupaba que pudiera vivirlo como una pérdida, un castigo o una decisión tomada únicamente por los adultos.

Queríamos que entendiera lo que estaba ocurriendo y que se sintiera acompañada, no obligada.

Así empezamos a imaginar una historia familiar que transformara la despedida en algo positivo y le permitiera sentirse orgullosa de sí misma.

Los días anteriores

La fuimos preparando poco a poco

No tomamos la decisión de un día para otro. Durante los días anteriores fuimos hablando con ella con naturalidad y explicándole que pronto llegaría el momento de decir adiós al chupete.

Queríamos darle tiempo para entenderlo, asimilarlo, hacer preguntas y sentirse preparada. Le hablamos de crecer, de cuidar su sonrisa y del Ratón Pérez, que podía acompañarla también en este pequeño gran paso.

Sin prisas y sin utilizarlo como amenaza, fuimos creando ilusión alrededor de aquel momento hasta que sentimos que estaba preparada para vivirlo.

La noche elegida

La noche que cambió todo

Cuando llegó la noche y nuestra hija se quedó dormida, retiramos su chupete con mucha delicadeza. Después preparamos cada detalle para que, al despertar, descubriera que el Ratón Pérez había pasado por casa.

A la mañana siguiente encontró una sorpresa, una historia y una forma diferente de comprender lo que acababa de ocurrir.

No le dijimos simplemente que ya no podía usar chupete: le hicimos sentir que estaba creciendo, cuidando su sonrisa y consiguiendo algo muy importante.

El proceso real

No todo fue perfecto, pero se sintió acompañada

Como en cualquier cambio importante, también hubo preguntas, dudas y momentos en los que echó de menos el chupete. La magia no hizo desaparecer todas las dificultades, pero nos dio una forma cariñosa de acompañarla y de recordarle todo lo que había conseguido.

  • Entendía mejor por qué había llegado ese momento.
  • Podía expresar lo que sentía y sentirse escuchada.
  • Veía el cambio como un logro y no como un castigo.
  • Se sentía orgullosa, mayor y capaz.
El origen del proyecto

De aquella experiencia nació DIAELE

Después de nuestra vivencia, pensamos que otras familias podían encontrarse con las mismas dudas, los mismos miedos y el mismo deseo de hacer las cosas con cariño.

Así nació DIAELE, un nombre formado por Diana y Elena, nuestras hijas. Ellas son el origen, el nombre y el verdadero sentido de este proyecto.

DIAELE nace en Cáceres, desde nuestra experiencia real como padres. No pretende ofrecer una fórmula perfecta, porque cada niño y cada familia tienen su propio ritmo.

Nuestro deseo es ayudar a preparar este momento y convertirlo en una experiencia cercana, respetuosa y especial. Cada experiencia se prepara una a una, a mano y con mucho cariño, pensando en la emoción de un niño al despertar y en el recuerdo que quedará después en su familia.

De nuestra casa a la vuestra

Porque dejar el chupete no es solo dejar algo atrás

Es acompañar un cambio. Es cuidar su sonrisa. Es verle crecer.

De aquella experiencia vivida en casa nació DIAELE.

Hoy queremos compartirla con otras familias.

Conoce nuestra experiencia