DIAELE nace de algo que vivimos en nuestro propio hogar por el deseo de acompañar a nuestra hija mayor en uno de esos pequeños grandes pasos de la infancia y convertirlo en un recuerdo bonito para toda la familia. No buscábamos hacerlo perfecto. Solo queríamos hacerlo con cariño, calma y respetando su momento.
Nuestra historia
DIAELE nace de una experiencia real vivida en familia: la despedida del chupete de nuestra hija mayor.
Todo empezó con nuestra hija mayor
Como para muchos niños, el chupete formó parte de su día a día durante mucho tiempo. La ayudaba a dormir, a calmarse y a sentirse segura en determinados momentos.
Para ella no era simplemente un objeto. Era una rutina conocida, una forma de consuelo y algo a lo que tenía mucho apego. Pero empezamos a notar que sus dientes no iban como debían y su paladar empezaba a estrecharse, entonces comprendimos que había llegado el momento de decir adiós a el chupete.
Y sabíamos que no sería tan sencillo como guardarlo y no volver a hablar de él.
Queríamos hacerlo especial
Nos preocupaba que pudiera vivirlo como una pérdida, un castigo o una decisión tomada únicamente por los adultos.
Queríamos que entendiera lo que estaba ocurriendo y que se sintiera acompañada, no obligada.
Así empezamos a imaginar una historia familiar que transformara la despedida en algo positivo y le permitiera sentirse orgullosa de sí misma.
La fuimos preparando poco a poco
No tomamos la decisión de un día para otro. Durante los días anteriores fuimos hablando con ella con naturalidad y explicándole que pronto llegaría el momento de decir adiós al chupete.
Queríamos darle tiempo para entenderlo, asimilarlo, hacer preguntas y sentirse preparada. Le hablamos de crecer, de cuidar su sonrisa y del Ratón Pérez, que podía acompañarla también en este pequeño gran paso.
Sin prisas y sin utilizarlo como amenaza, fuimos creando ilusión alrededor de aquel momento hasta que sentimos que estaba preparada para vivirlo.
La noche que cambió todo
Cuando llegó la noche y nuestra hija se quedó dormida, retiramos su chupete con mucha delicadeza. Después preparamos cada detalle para que, al despertar, descubriera que el Ratón Pérez había pasado por casa.
A la mañana siguiente encontró una sorpresa, una historia y una forma diferente de comprender lo que acababa de ocurrir.
No le dijimos simplemente que ya no podía usar chupete: le hicimos sentir que estaba creciendo, cuidando su sonrisa y consiguiendo algo muy importante.
No todo fue perfecto, pero se sintió acompañada
Como en cualquier cambio importante, también hubo preguntas, dudas y momentos en los que echó de menos el chupete. La magia no hizo desaparecer todas las dificultades, pero nos dio una forma cariñosa de acompañarla y de recordarle todo lo que había conseguido.
- Entendía mejor por qué había llegado ese momento.
- Podía expresar lo que sentía y sentirse escuchada.
- Veía el cambio como un logro y no como un castigo.
- Se sentía orgullosa, mayor y capaz.
De aquella experiencia nació DIAELE
Después de nuestra vivencia, pensamos que otras familias podían encontrarse con las mismas dudas, los mismos miedos y el mismo deseo de hacer las cosas con cariño.
Así nació DIAELE, un nombre formado por Diana y Elena, nuestras hijas. Ellas son el origen, el nombre y el verdadero sentido de este proyecto.
DIAELE nace en Cáceres, desde nuestra experiencia real como padres. No pretende ofrecer una fórmula perfecta, porque cada niño y cada familia tienen su propio ritmo.
Nuestro deseo es ayudar a preparar este momento y convertirlo en una experiencia cercana, respetuosa y especial. Cada experiencia se prepara una a una, a mano y con mucho cariño, pensando en la emoción de un niño al despertar y en el recuerdo que quedará después en su familia.
